Sin saberlo


Me encontré contigo y mi poesía
estaba sentada esperando
Yo no se que cosa
Pero sonreía…
Me entregabas los versos con tus labios rojos
De sabor a café con pan y mantequilla
Me acariciaste el rostro
Y sellaste el contrato diciéndome
“Escribe”
Me quedé con las manos perfumadas de verbos
Pero no era la poesía la que necesitaba
Ella estaba conmigo
Musita y callada
Eran tus labios rojos de granada
tus verdes ojos de luz de mañana
tus cabellos de hilos de azúcar
Tus dedos delgados
tus caderas de amanecer y madrugada
“Escribe”
Me dijiste…
Y te llevé en mi poesía.

Anuncios
Etiquetado , , , ,

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s