Se acabo a fiesta


Saben que mi posición durante la campaña ha sido bastante neutra. Todos conocen mi opinión y hasta mi intención de voto, sin embargo, hoy creo conveniente que tengamos un abrazo de conciencia en torno a los días que vienen y en nuestro papel personal ante los años que se nos enciman.
Mi molestia no proviene de que Hugo Chavez haya sido un mal gobernante: estamos aquí y nada nos afecta que el mande o no. Tampoco creo que Henrique, una persona en la que en lo particular respeto como político, vaya a cambiar mucho la dirección de Venezuela en los próximos 4 años. Mi molestia son los venezolanos.
Si. Venezuela me tiene abrumado, molesto y triste. Seguimos creyendo en el poder de la investidura presidencial y nos olvidamos que nuestro futuro tiene y debe ser una herramienta y no una esperanza. Que el pasado debe ser un aprendizaje y no un estigma. Que el presente es el norte de nuestra felicidad y nuestras manos son el inmediato particular de todos nosotros.
Venezuela sigue sumida en la embriaguez de 14 años de campañas electoreras y nos hemos olvidado que ese cambio de conciencia del hombre nuevo que tanto se jacta el chavismo, esta rascado de tanto Hugo Chavez Frías y su modelo deconstrucionista socialista. O peor aún, en un encantamiento casi sexual con Capriles, cual Menudo.
Pero inmediatamente se acabe la campaña se acaba el encantamiento. Venezuela seguirá su camino, con su adolescencia eterna y sus corazones rotos. Con hambre. Con siete muchachos. Con enfermedad y sin medicina. Con un tirote en la sien. Sin luz y sin agua. Y con una esperanza eterna que el presidente si va a arreglar la vaina. Saben que, no me jodan.
Venezuela tiene más futuro que pasado, pero depende de nosotros mismos, de nuestra conciencia, de nuestro trabajo y nuestro deseo de salir adelante por nuestra familia, nuestros amigos y nuestra sociedad. Yo voto, pero no necesito un presidente. Yo voto pero no necesito un gabinete. Yo voto y necesito que todos los venezolanos tengamos una conciencia mas allá de la banderita roja o amarilla, y que estos años de estupidez queden bien clavados en la conciencia: Venezuela es una sola y todos debemos meterle el pecho, porque si eso no cambia, todo el que pase por la silla seguirá siendo un tirano.
Así que mi consejo es simple: vota con la conciencia de que la vaina no va a mejorar, y aprieta el culo, porque este peo es nuestro, no del presidente.

Anuncios
Etiquetado

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: